Puntos Reabsorbibles en la Circuncisión

La circuncisión además de ofrecer una solución a diferentes padecimientos masculinos de manera definitiva, devolviendo el bienestar y la calidad de vida, también representa diversas facilidades y una de ellas es que implica el uso de puntos reabsorbibles. Este es uno de los puntos más favorables en cuanto a esta intervención. 

Es decir, para el cierre de la herida o incisión, se utilizan puntos de sutura que son absorbidos por el propio cuerpo, se deshacen en la piel, sin duda un rasgo estupendo, pues elimina la necesidad de tener que acudir al doctor para que realice el retiro manual de dichos puntos, acción que suele ser un tanto incómoda para algunos pacientes, ya que les genera nervios y preocupación.

Asimismo, los puntos reabsorbibles en la circuncisión son absorbidos por la piel alrededor de las 2 semanas posteriores a la realización de la circuncisión, aunque puede variar dependiendo de la situación o las características de cada paciente.

¿Cómo es el cuidado de los puntos reabsorbibles posterior a la circuncisión?

Aunque los puntos reabsorbibles representan un procedimiento más simple, ya que no necesitan ser retirados, igualmente, es importante cumplir con un conjunto de cuidados, para que la herida cicatrice correctamente y la evolución y recuperación posterior a la intervención se lleve a cabo de la forma correcta, estos cuidados son:

  • Cumplir con los pasos de higiene a diario, la herida se debe lavar con agua y jabón antiséptico, luego secar con una toalla limpia y si el médico lo recomienda aplicar alguna pomada. Cabe destacar, lo mejor es tomar una ducha en lugar de baños de tina. Igualmente es muy importante cubrir la herida con vendas, las cuales se deben cambiar cada vez que se mojen o se ensucien.
  • Utilizar ropa interior ajustada, esto es primordial para impedir que el pene se mueva, esto también ayuda a evitar los roces con la ropa, los cuales pueden ser incómodos y hasta dolorosos.
  • Mantener la herida elevada, intentar mantener esta zona en un nivel por encima del corazón o al menos por algunos periodos de tiempo con la mayor frecuencia posible, para esto conviene utilizar almohadas y mantas. 
  • No ejercer presión en la herida, ya que esto puede provocar que se abra, además de elevar los riesgos de que se produzca una infección.
  • Cumplir con el reposo en la mayor medida posible, es muy importante limitar la actividad, esto permite evitar estirar la piel que se encuentra alrededor de la herida, para así impedir inflamación y sangrado. 

En suma, es enorme importancia estar al pendiente de que la herida luzca bien y no se presenten anormalidades, por ejemplo síntomas como inflamación, enrojecimiento y pus en los puntos de sutura, ya que esto indica infección.

También es necesario estar al pendiente de líneas de color rojo alrededor de la herida, dolor intenso, inflamación en los ganglios linfáticos, sangrado excesivo y fiebre, en todos estos casos resulta clave acudir inmediatamente al médico para que pueda realizar la respectiva revisión y aplicar las medidas correctivas correspondientes.